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Cómo se producen los terremotos

4 agosto, 2017
cómo se producen los terremotos

La fuerza devastadora de los terremotos es de sobra conocida y temida por todos. Lo que hace de los terremotos un fenómeno tan destructivo es que no es posible prevenirlos, por lo que cuando se producen provocan grandes daños materiales y personales. En este post te contamos todo lo relacionado con ellos, cómo se producen los terremotos, su origen, las escalas que existen para medirlos y mucho más.

¿Qué es un terremoto?

Los terremotos se producen cuando hay un movimiento y posterior colisión de las placas tectónicas que conforman la corteza terrestre. El término “terremoto” proviene del latín “terra”, tierra, y “motus”, movimiento, por lo que terremoto vendría a significar literalmente “movimiento de la tierra”. No obstante, los terremotos también son conocidos por el término “seísmo”, que proviene del griego “seismós”, que quiere decir “temblor” o “temblor de la tierra”.

Origen de los terremotos

Como hemos dicho, la principal razón de que se produzcan los terremotos es el movimiento y posterior colisión de las placas tectónicas, aunque también pueden ser causados por otros fenómenos de origen natural e incluso por la mano del hombre. La fuerte erupción de un volcán o la fuerza del agua retenida en las presas, por ejemplo, así como las pruebas nucleares pueden ser causantes de terremotos.

El lugar donde se producen los terremotos se divide en dos puntos diferenciados: el epicentro y el hipocentro. El epicentro es el punto localizado en la superficie terrestre donde el terremoto se presenta con mayor intensidad, y es perpendicular al hipocentro. Por su parte, el hipocentro es el lugar en el interior de la corteza terrestre donde se origina el movimiento sísmico. Puede ser tanto superficial, cuando se produce a menos de 70 km de profundidad; intermedio, si se produce entre 70 y 300 km de profundidad; y profundo, si su profundidad es mayor de 300 km.

Escalas para medir la intensidad de los terremotos

Existen dos escalas que son usadas principalmente para catalogar los terremotos y medir su intensidad. Estas son las escalas de Richter y de Mercalli.

Escala de Richter

La escala de Richter (también llamada ML o escala de magnitud local) es la que se utiliza con mayor frecuencia. Se trata de una escala logarítmica arbitraria, ya que asigna un número para medir la cantidad de energía liberada durante un terremoto. La escala de Richter comprende desde el grado 1,5 hasta el grado 12, si bien si no se alcanza el grado 2 no estaríamos de un terremoto propiamente dicho. El terremoto más de más alta graduación registrado hasta ahora es el terremoto de Valdivia (Chile) de 1960, con 9,5 puntos Richter.

Escala de Mercalli

La escala de Mercalli, por su parte, es también de 12 puntos, y su objetivo es medir la intensidad de los terremotos en consecuencia a los efectos y los daños que éstos han provocado a distintas estructuras. Esta escala va desde el grado I, un terremoto sentido por pocas personas, hasta el grado XII, que supone la destrucción total. Actualmente está en desuso, pues un terremoto que libera la misma energía puede no causar los mismos daños en distintas partes del mundo.

Efectos de los terremotos

Los efectos primarios son los efectos más directos producidos por un terremoto, como pueden ser la agitación y ruptura del suelo. Los efectos secundarios son aquellos efectos derivados del movimiento sísmico, como pueden ser las réplicas o los cambios de nivel topográfico, los aludes, inundaciones, tsunamis, etc. Por último, los efectos terciarios son los efectos que más perduran a lo largo del tiempo, y entre ellos podemos contar los desplazamientos de las personas de sus casas, la pérdida de servicios y puestos de trabajo, etc.